El artículo semanal de Camilo José Cela

 

SAN CAMILO 1936

 

[...], el honor refulge con brillos tan aparatosos y violentos que suele cegar a quienes invade, es muy difícil poner la linde en su sitio entre el honor y las salpicaduras de mierda sobre el amor propio, el hombre es animal muy manso y resignado que aguanta los mayores oprobios y se dispara con las minucias, todas las disculpas son buenas ante uno mismo, lo malo es el reguero de sangre con que las disculpas manchan las conciencias y las hojas de los periódicos, [...]."

 

Recogido en San Camilo 1936, Madrid: Alfaguara, 1969.

 

 

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