El artículo semanal de Camilo José Cela

 

MUCHO HAY QUE CHUPAR

 

“La Marcelina, que se recuerde, no tuvo jamás un buen pensamiento. La Marcelina está hecha de madera de horca y sus tornillos son tan recios y ruines que hubieran podido servir para apiolar cientos de desgraciados en garrote vil.

La Marcelina saca partido a todo lo que le rodea. La Marcelina no es hacendosa, pero sí aprovechada, que es vitud turbia aunque rentable. La Marcelina es un buitre previsor, un murciélago de tres arrobas que vive de chuparle la sangre a los demás. Para estar entrenada y no perderse ni la menor oportunidad, la Marcelina hace la ronda de madrugada por los hospicios y se junta luego con sus amigas para chuparles la sangre y el tuétano y hasta los sesos a todos lo niños expósitos que logra reunir. La Marcelina es una víbora a la que el viento se le ha colado en las entrañas; no hay más que mirarla de cerca para darse cuenta de que es así como se dice."

 

Recogido en Los caprichos de Francisco de Goya y Lucientes, Madrid: Silex Literatura, 1989.

 

 

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