El artículo semanal de Camilo José Cela

 

PAPELES Y MÁS PAPELES

 

"No pocos escritores venden en vida su biblioteca tentados por el dinero o acuciados por la falta de dinero, aunque suelan reservarse hasta la muerte el uso y la compañía de sus papeles y sus libros; si el comprador es una institución solvente la biblioteca se salva, pero si no lo es la biblioteca queda arrinconada o sepultada en unos cajones que no se abren jamás y acaba siendo comida por la polilla o por las ratas. Otros escritores se la dejan a sus herederos quienes, salvo contadas y meritorias excepciones y no importa si en la primera o en la segunda o en la tercera generación, acaban fundiéndola y haciéndola desaparecer –recuérdese que una biblioteca es un conjunto de libros que deja de funcionar si se separan –a cambio de esa venenosa imprecisión a la que llamamos dinero. A mí me duele leer en el periódico la frecuente noticia de que una biblioteca se desbarata o se pierde, suceso que entiendo como un atentado a la cultura; la prensa de hace unos días nos anuncia que salen a la venta los papeles y cartas y documentos relacionados con el único libro publicado en vida por Ludwing Wittgenstein, el filósofo del  Tractatus Logicophilosophicus, y la biblioteca entera de Graham Greene, la completa y amplia colección de sus libros propios y ajenos, los de su autoría y los de su afición. Creo que este repetido y amargo suceso debe evitarse y pienso que no hay más fórmula de acierto ni mejor medio para que no acontezca, que el de crear en vida una fundación que se encargue de conservarlo todo sin esperar nada. Quisiera dejar claro que a nadie reprocho que venda lo que es suyo, aunque yo haya optado por regalar lo que también es mío, a cambio de que me sobreviva."

 

 

Recogido en A bote pronto, Barcelona: Seix Barral, 1994

 

 

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