El artículo semanal de Camilo José Cela

 

ALGUNAS CARTAS

 

“La Fundación Marañón me manda fotocopia de la docena y media larga de cartas que dirigí a don Gregorio Marañón entre 1948 y 1959; de la mía, de mi Fundación les enviamos también fotocopia de las que él me escribió a mí. Da gusto guardar papeles y poner después un poco de orden propio y sabiduría prestada en ellos y en sus noticias.

Cuando se ordene mi archivo de correspondencia –y pienso que ya no ha de tardar demasiado-, van a aparecer verdaderos tesoros epistolares que, con algo de suerte y paciencia, pienso que alguien ha de publicar; a lo mejor nosotros mismos.

En España no hay excesiva afición a escribir cartas y menos aún a guardarlas y publicarlas; contra esta idea, o esta inercia, se debe luchar porque son siempre muy poderosos auxiliares de la historia grande o pequeña pero cierta y verdadera. Dar a la imprenta los epistolarios es siempre aleccionador y esclarecedor pero también puede ser peligroso; yo creo que para obviar este riesgo no hay más que aplicar cierta prudencia, cierta sensatez siquiera mínima. Quienes a veces dificultan la publicación de los epistolarios suelen ser las familias, que idealizan las situaciones y las circunstancias y ven fantasmas donde no los hay. La publicación de la correspondencia entre un gran poeta del 27 ya fallecido y yo, no pudo llevarse a efecto porque sus parientes quisieron corregirle el estilo y, como es de sentido común, me negué.”

 

 

Recogido en A bote pronto, Barcelona: Seix Barral, 1994

 

 

 

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